Animales de compañía como sustitutos de los hijos

En ciertos casos, los animales de compañía actúan como sustitutos de los hijos que no se tienen o que ya han abandonado el hogar. Este fenómeno se conoce como el síndrome del nido vacío, según el cual los animales se identifican con "niños perpetuos" eternamente inocentes y dependientes. Son más frecuente de lo que parece los divorcios donde el matrimonio lucha por la custodia del animal de compañía como si de un hijoi se tratase.

Las mascotas para combatir el estrés

Hablar y cariciar mascotas disminuye el ritmo cardíaco y la presión arterial de manera significativa, es decir, son elementos preciosos para combatir el estrés. Por otra parte, observar peces tropicales disminuye la presión sanquínea a niveles más bajos que reposar en una silla sin centrar la mirada en algo especial, y produce un estado de relajación. No es extraño que cada vez haya más peces, hamsters o cachorros en los despachos de altos ejecutivos.

El caballo como terapia

El caballo es un animal con el que puede efectuarse una terapia más efectiva para los problemas agudos. Este animal posee valores emocionales que ayudan a acombatir la apatía, y enseñan respeto tanto hacia el caballo como hacia los compañeros  y uno mismo. Autistas, discapacitados físicos y niños con otras deficiencias se están beneficiando de programas de equinoterapia.
También se han realizado avances con respecto a niños afectados de timidez patológica. Cuando un niño tímido se ve capaz de subirse a un caballo y saber que el animal y él están de acuerdo en una secuencia de paseo por muy sencilla que sea, finalmente pierde el miedo a los seres grandes.

El trastorno de oposición desafiante

El trastorno de oposición desafiante, (ODD) es un problema del comportamiento que afecta a los niños y adolescentes. Este trastorno es más frecuente en los niños que en las niñas. Aquellos que lo tienen manifiestan rabia y provocan discusiones con mucha mayor frecuencia que los demás niños o adolescentes de la misma edad. Los comportamientos que se asocian con este trastorno tienen un efecto negativo en las relaciones interpersonales del niño o del adolescente y en la capacidad para desempeñarse bien en la escuela y en la casa.
Este trastorno se inicia generalmente a los 8 años y su causa se desconoce, pero puede darse por una combinación de factores biológicos y de crianza o ambientales.
Las formas más frecuentes de manifestarse son las siguientes: - Se enfadan con relativa frecuencia, se encolerizan. Es muy habitual en ellos las rabietas de todo tipo, ya que pierden con facilidad la paciencia.
- Discuten continuamente con los adultos.
- Desafían las reglas de los adultos. Son provocadores.
- Son niños que intentan en todo momento molestar y fastidiar de una manera deliberada a las personas que les rodean.
- Culpan y reprochan a los demás de sus propios errores.
- Suelen estar coléricos y resentidos con todo lo que les rodea. Se molestan con facilidad y son quisquillosos e irritables. Actitud de enojo frecuente.
- Utilizan un lenguaje obsceno.
- Es rencoroso y reivindicativo. Cuando se enfadan utilizan palabras hirientes, con la intención de hacer daño.
- Suelen tener problemas académicos.
- Son mentirosos e incumplidores.
Existen viarias opciones de tratamiento para el ODD. Algunas se enfocan en el niño, mientras que otras incluyen a la familia del niño y la escuela.
El tratamiento se enfocará en ayudar a su hijoo a encontrar maneras más apropiadas para manejar su rabia. También le ayudará al niño a aprender a manejar situaciones sociales de modo tal que él o ella se sienta menos frustrado con los demás.En un tipo de tratamiento llamado terapia conductual, los niños y sus familias aprenden a desarrollar habilidades para resolver problemas y a ser más positivos.

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